Hola…
Perdón si tardé mucho en escribirte! No sé quién eres exactamente, pero hay algo tranquilizador cuando lo hago; como si al dejar estas palabras aquí no me perdiera del todo. Tal vez algún día recuerde por qué empecé a hacerlo.
Volví a Lima después de lo que pasó con Danny. No hubo despedida, ni respuestas claras. Simplemente dejó de existir, como si nunca hubiera estado ahí. Intenté seguir con mi vida normal… o al menos con la vida que todos esperan que tenga.
- Trabajo
- Regreso a casa
- Escucho música
- Veo videos
- Juego en el celular y en la PC
- Duermo tarde
No estoy triste. Tampoco feliz. Solo… estoy.
Sigo siendo introvertido. Algunos me preguntan por qué ahora soy así, si antes parecía más sociable, más espontáneo, menos “botado”. Sé que no lo dicen con mala intención… pero cada vez que me llaman por el nombre de Paúl, respondo por costumbre.
Y lo peor es que, aunque esta es mi familia, no siempre la siento como tal. Los quiero, claro. Pero hay una distancia
difícil de explicar.
Estoy en el cuerpo de Paúl, pero no soy Paúl.

Anoche, mientras ordenaba algunas cosas, encontré el walkman que me dio Danny. Había evitado usarlo desde
que regresé. No sé por qué… Tal vez porque cada objeto suyo se siente como una pregunta sin respuesta.
Aun así, lo encendí.
La mayoría de canciones ya las conocía. Algunas me daban nostalgia; otras solo acompañaban el ruido de mis pensamientos. Hasta que sonó una rola que no recordaba haber escuchado nunca.
No tenía nombre. Pero su melodía me apretó el pecho, como si el aire se volviera más pesado. Cerré los ojos y me llegaron
imágenes sueltas, fragmentos: una habitación… una ventana… el sonido lejano de pasos… y una urgencia rara.
Como si alguien estuviera esperando.
No era un recuerdo completo. Era algo más difícil de entender: una señal.
Quizás hay alguien —o algo— que necesita despertar… y yo tengo que buscarlo.
Desde ese momento no he podido dejar de pensar en ello. Esta canción inédita es diferente: no me trae recuerdos de la misteriosa chica de cabello rizado. Es más bien un llamado… como si alguien me dijera que no abandone la búsqueda.
Una canción que apareció como si siempre hubiera estado ahí, esperando el momento correcto.
¿Tú qué opinas… será que me lees?